‼️Durante más de 14 años, N.A.B. fue parte del Sindicato N°2 del Casino Marina del Sol. Hace solo unas semanas, renunció voluntariamente por profundas diferencias con la actual directiva. Hoy, tras amenazas y bajo medidas de protección, accede a conversar con nuestra plataforma de redes sociales y Web. Planeta TeT [Terremoto Talcahuano].
—¿Por qué decidió renunciar después de tantos años como dirigente sindical en MDS?
Renuncié porque la actual conducción del sindicato se alejó completamente del espíritu con el que construimos esta organización. Lo que antes era diálogo y búsqueda de acuerdos hoy se ha transformado en una lucha personal, sin medir las consecuencias para los trabajadores. Fui blanco de desprestigio, acusaciones sin pruebas y hostigamiento. Finalmente, tuve que dar un paso al costado para proteger mi salud y seguridad.
—¿Cómo califica la huelga que se inició esta semana?
Como innecesaria y profundamente dañina. La última oferta de la empresa era buena, razonable. Marina del Sol ha sido históricamente uno de los casinos con mejores condiciones laborales del país. Pero la actual dirigencia prefirió desecharla, impulsando exigencias exageradas que no se ven en ninguna parte.
—¿Qué responsabilidad atribuye a las actuales dirigentes del sindicato?
Siento que hay dos dirigentes que están conduciendo todo, de forma muy cerrada, casi como si fuera un proyecto personal. Todo se decide por WhatsApp, sin transparencia ni participación real. Incluso cuando yo era dirigente, me excluyeron de esos canales internos. Lo más grave es que a cualquiera que piense distinto se le difama, se le aísla. Eso no es sindicalismo, es autoritarismo.
—¿Qué opina del rol del abogado que asesora al sindicato?
Es muy cuestionable. Tiene una relación sentimental con una de las dirigentes, lo que ya es un conflicto de interés grave. Nunca ha dado la cara ante los trabajadores. No ha explicado los riesgos de la huelga ni ha estado en asambleas. Todo lo ha manejado por intermedio de su pareja, lo cual me parece francamente impresentable.
—¿Ha recibido amenazas por su postura crítica?
Sí. Lamentablemente, tanto yo como otros que hemos cuestionado la forma en que se ha llevado este proceso hemos sido víctimas de amenazas. Hoy tengo medidas de protección. Me llaman varias veces al día para saber si estoy bien. Es una situación muy delicada, que nunca viví en mis 14 años como dirigente.
—¿Cuál es su mayor preocupación en este momento?
Los trabajadores. Muchos no entendieron lo que significa una huelga. Creyeron que era algo simbólico, pero ahora se enfrentan a descuentos de sueldo, a la incertidumbre, y a una empresa golpeada en su imagen. Esta paralización no se está manejando con responsabilidad. Se ha generado una ilusión con bonos millonarios que no existen en la realidad de nuestra industria.
—¿Qué cree que se ha perdido en este proceso?
Se ha perdido el respeto por la historia del sindicato, por la forma de construir acuerdos. En mis años como presidente, logramos beneficios concretos, sin dañar la relación con la empresa. Siempre tuvimos claro que detrás de cada trabajador hay una familia, un arriendo que pagar, una necesidad real. Hoy veo un sindicato que actúa más por revancha que por conciencia colectiva.
—¿Qué mensaje le daría hoy a los trabajadores que están en huelga?
Que abran los ojos. Que no se dejen llevar por promesas que no tienen sustento. Que exijan transparencia. Y que no permitan que se siga dañando una fuente laboral estable. Es hora de retomar el diálogo y pensar en el bienestar real de los trabajadores, no en peleas personales ni luchas de poder.
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