Con el objetivo de reforzar una política de tolerancia cero frente al avance de la delincuencia, el Seremi de Seguridad Pública de la Región del Biobío, Richard Soto Salamanca, realizó esta semana una intensa agenda de coordinación con autoridades estratégicas para blindar las fronteras marítimas de la región y desarticular las redes delictuales que operan en la zona.
En el marco de sus primeras gestiones tras asumir el cargo, el Seremi se reunió con el Gobernador Marítimo, Arturo Aninat, y con la Directora Regional de Aduanas, Katherine Ampuero. Los encuentros se centraron en fortalecer la fiscalización frente al crimen organizado, priorizando el combate al tráfico ilícito y el contrabando que intenta vulnerar los terminales portuarios del Biobío.
Esta estrategia regional se alinea directamente con las directrices del Presidente José Antonio Kast, quien ha enfatizado que la seguridad pública es la prioridad número uno del Gobierno, bajo un enfoque de recuperación del orden, imperio de la ley y protección de la soberanía nacional frente a las amenazas delictuales.
Al respecto, el Seremi Richard Soto Salamanca destacó la relevancia de este trabajo interinstitucional:
»La seguridad pública no es solo una cifra, es la base del bienestar de nuestra comunidad y el derecho fundamental de cada vecino del Biobío a vivir en paz. Siguiendo el mandato presidencial de actuar con firmeza y determinación, estamos consolidando una estrategia robusta que cierra el paso al crimen organizado. Reforzar el control en nuestros puertos es vital para proteger la integridad de nuestra región y asegurar que la ley prevalezca en cada rincón de nuestro territorio», dijo el Seremi, Richard Soto Salamanca.
A través de estos mecanismos de control y prevención, la Seremía busca no sólo enfrentar de manera eficaz los delitos asociados a las rutas marítimas, sino también enviar una señal clara de vigilancia y autoridad en el resguardo de los intereses ciudadanos.
(Fotografías, cedidas por la Seremi de Seguridad Pública)






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