Una mirada desde la sociedad civil
Este texto aborda de manera profunda la relación entre desarrollo sostenible, discapacidad e inclusión y el rol que juega la sociedad civil en la construcción de una mirada más integral y coherente sobre lo que denominamos inclusión.
Hablar de discapacidad, inclusión y desarrollo sostenible resulta fundamental en el contexto actual, marcado por transformaciones sociales, culturales, políticas y climáticas. Estas dinámicas evidencian la urgente necesidad de reorientar el rumbo de nuestra sociedad hacia modelos más justos, equitativos y sostenibles. Esto implica asumir acciones concretas que fortalezcan un consenso global orientado a construir un mundo inclusivo, participativo y democrático.
Este desafío requiere la implementación de una agenda de acciones sostenidas tanto a nivel nacional como local, basada en la articulación de alianzas entre los distintos actores sociales: Estado, empresas y sociedad civil. Asimismo, es imprescindible desarrollar sistemas de seguimiento y recopilación de datos que permitan monitorear avances y evaluar resultados.
En este artículo nos enfocamos en la situación de las personas con discapacidad, abordando la inclusión como un enfoque orientado a garantizar derechos y promover la participación efectiva de un grupo históricamente excluido, que por décadas ha demandado justicia, igualdad de trato y oportunidades.
Por otra parte, los Objetivos de Desarrollo Sostenible representan una oportunidad concreta para avanzar hacia un futuro más equitativo, donde se reconozca y se integren a quienes han sido marginados de la construcción social.
Sobre el desarrollo sostenible
El concepto de desarrollo ha estado tradicionalmente asociado al aumento del bienestar individual y colectivo, medido principalmente mediante indicadores económicos como el crecimiento y la distribución de la riqueza. Esto ha dado lugar a clasificaciones como países “desarrollados” o “en vías de desarrollo”.
Sin embargo, este enfoque ha demostrado ser insuficiente, ya que no considera múltiples factores que inciden directamente en la calidad de vida, como lo social y lo ambiental. De hecho, existe una clara relación entre deterioro ambiental y pobreza.
Como respuesta a estas limitaciones, surge el concepto de desarrollo sostenible, que propone un uso responsable de los recursos naturales, respetando los ciclos de regeneración de los ecosistemas y promoviendo la equidad entre generaciones. Este enfoque se consolida a partir del informe Nuestro Futuro Común y la Cumbre de Río de 1992.
El desarrollo sostenible no implica detener el progreso, sino orientarlo hacia la satisfacción de las necesidades presentes sin comprometer las futuras, promoviendo una distribución equitativa de los recursos y una participación activa de la ciudadanía.
Sobre la discapacidad
La discapacidad es una condición que puede afectar a cualquier persona a lo largo de su vida, muchas veces como consecuencia de factores externos como desastres, enfermedades o contextos sociales adversos.
Existe una estrecha relación entre discapacidad y pobreza: la pobreza puede aumentar el riesgo de discapacidad, y a su vez, la discapacidad incrementa la probabilidad de caer en la pobreza. Según estimaciones internacionales, más de mil millones de personas viven con algún tipo de discapacidad en el mundo.
Las personas con discapacidad enfrentan mayores barreras para acceder a educación, empleo y servicios básicos, lo que se traduce en mayores niveles de exclusión social. Esta exclusión tiene un carácter multidimensional, influida por factores culturales, económicos e institucionales.
En contextos de cambio climático, estas desigualdades se intensifican. Las personas con discapacidad son especialmente vulnerables ante desastres naturales y crisis ambientales, enfrentando dificultades adicionales en evacuaciones, acceso a refugios y servicios de atención.
Sobre la inclusión
La inclusión social implica garantizar que todas las personas, sin distinción, tengan igualdad de oportunidades para participar plenamente en la vida económica, social y política. Supone reconocer la diversidad como un valor fundamental y promover la justicia social.
Este enfoque no solo busca integrar, sino transformar las estructuras sociales que generan exclusión, fomentando la cohesión social y el respeto por los derechos humanos.
A nivel internacional, existe consenso sobre la necesidad de implementar políticas inclusivas que atiendan a los grupos históricamente marginados. Esto exige un compromiso activo de los Estados, así como la participación de la sociedad civil en la construcción de soluciones.
Rol de la sociedad civil
En este contexto, se hace necesario promover un cambio cultural que permita avanzar hacia relaciones sociales más inclusivas, basadas en el respeto y la valoración de la diversidad.
La Corporación de Desarrollo y Estudios SUSTENTA, como organización de la sociedad civil, impulsa iniciativas orientadas a fortalecer el enfoque inclusivo en las comunidades, promoviendo el diálogo, la sensibilización y la acción colectiva.
El desarrollo sostenible no debe entenderse únicamente desde una dimensión ambiental, sino también económica y social. Solo a través de un enfoque integral será posible mejorar la calidad de vida de la población y construir sociedades más justas.
El fortalecimiento de la participación ciudadana es clave en este proceso, ya que permite identificar necesidades reales y generar respuestas efectivas. Un desarrollo auténtico requiere de una ciudadanía activa y de instituciones comprometidas con el bienestar común.
Claudia Santibáñez Labraña
Eduardo Alarcón Hernández
Corporación SUSTENTA
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