Más de 800 estudiantes secundarios participaron en la jornada organizada por la
Fundación Lo Que De Verdad Importa en colaboración con la Universidad San
Sebastián. Fue desarrollada en el Campus Las Tres Pascualas de la casa de
estudios, donde Juan Pablo Escobar y María Paz Díaz compartieron potentes
experiencias de vida que invitaron a reflexionar sobre el perdón, la resiliencia y el
verdadero sentido del éxito.
La instancia inició con el testimonio de Juan Pablo Escobar, hijo del exjefe del
Cartel de Medellín, Pablo Escobar. Durante su presentación, relató las
consecuencias de haber crecido en medio de la violencia y el narcotráfico, pero
sobre todo cómo tomó la decisión consciente de romper con el legado de su padre
y optar por el camino de la reconciliación y el perdón. “Uno no es lo que hereda,
sino lo que decide ser”, señaló Escobar, destacando que su historia busca inspirar
a los jóvenes a no repetir ciclos de odio, sino a construir futuros distintos a partir
de sus propias elecciones.
Dentro de su presentación, Escobar recordó la brutal rivalidad entre los carteles de
Medellín y Cali, que dejó miles de víctimas en Colombia y dividió a dos grandes
ciudades como si fueran territorios enemigos. “Después de esa explosión —puesta
por el cartel de Cali contra mi familia— mi padre ordenó la detonación de más de
200 coches bomba en todo el país. Se calcula que solo en esas guerras murieron
cerca de cinco mil personas”, relató.
En ese contexto, proyectó al público una fotografía junto a Miguel Rodríguez, hijo
de uno de los líderes del cartel de Cali. “Esta imagen rompe contra todos esos
esquemas y maneras de ver la vida. Hoy Miguel y yo somos amigos. Elegimos el
camino de la reconciliación, de la paz, del perdón y de seguir adelante por una
vida muy diferente a la que nuestros padres nos querían inculcar y enseñar”,
afirmó, destacando el poder de las decisiones personales frente a la herencia de
violencia.
Posteriormente, fue el turno de María Paz Díaz, ex tenista paralímpica, quien a los
18 años recibió un disparo que la dejó en silla de ruedas. Desde entonces, ha
representado a Chile en más de 20 países y es autora del libro “Todo marcha
sobre ruedas”. Con emotividad y cercanía, compartió un mensaje de fortaleza
interior, fe y resiliencia.
“No entendía cuál era mi propósito cuando iba en esa ambulancia y pedía una
segunda oportunidad de poder quedar viva; lo entendí con los años y tiene que ver
con esto, con hacerle entender a las personas que son capaces de lograr lo que
se propongan, que si tienes una idea que te ronda y que está aquí adentro tuyo,
es porque sabes que lo puedes lograr, es porque sabes que eres capaz”, dijo.
El vicerrector de USS sede Concepción, Claudio Concha, destacó la relevancia de
recibir un encuentro de carácter internacional en la región: “Ha sido una
experiencia transformadora. Nos permitió a todos escuchar testimonios que
inspiran y que confirman que uno no es lo que hereda, sino lo que decide ser. Ese
mensaje es muy potente para los estudiantes del Biobío, porque fortalece sus
valores y los anima a proyectarse en su vida personal y profesional”.
Por su parte, el presidente de la Fundación LQDVI, Felipe Sahli, subrayó el
impacto que tuvo la convocatoria: “La respuesta ha sido impresionante, la gente
está muy contenta y las historias que acabamos de escuchar son realmente
sorprendentes. Sabemos y creemos que esto sirve muchas veces para reflexionar
qué es lo que realmente importa en la vida, y ese es en parte el objetivo de
nuestra fundación, invitar a los jóvenes que empiecen a pensar qué quieren hacer
y cómo van a contribuir al país, la sociedad y sus propias familias”.
Los propios estudiantes de colegios también valoraron la experiencia. Josefina
Serón, alumna de tercero medio del Colegio Saint John’s, comentó: “Este
congreso me ha parecido muy interesante, siento que ha sido una experiencia
enriquecedora el poder conocer estos testimonios de personas tan importantes.
Me quedo con la reflexión positiva de que podemos salir adelante y que con el
paso del tiempo uno no se define por su familia, sino por lo que uno es ahora”.
Finalmente agregó que lo más importante es “cómo somos, el estar tranquilos con
nosotros mismos, el actuar desde el bien, ser amorosos, respetuosos y siempre
tratar de ser empáticos con el resto”.
Desde la mirada educativa, Isabel Pérez, psicóloga y orientadora del Colegio San
Agustín, señaló: “Creo que es una gran oportunidad para los jóvenes contactarse
con tipos de historias diferentes a las de ellos y ampliar su perspectiva. Fue una
jornada enriquecedora”, concluyó.
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