A más de tres meses del naufragio de la lancha Bruma frente a las costas de Coronel, en la Región del Biobío, las familias de los siete pescadores desaparecidos manifestaron su preocupación por la lentitud en el avance de la investigación, que apunta al posible involucramiento del barco Cobra, propiedad de la empresa Blumar.
Según informó Radio Bío Bío, el Ministerio Público decidió extender por 40 días la reserva de la carpeta investigativa y prolongar por 60 días más la prohibición de zarpe del buque Cobra, medida que mantiene paralizada la nave mientras se desarrollan diligencias clave.
Claudia Urrutia, vocera de las familias, confirmó la información y explicó que aún están pendientes los peritajes a la caja naranja del Cobra, los cuales se realizan en Estados Unidos para determinar qué ocurrió con las grabaciones de las cámaras del puente de mando.

Además, indicó que recién la semana pasada se tomaron declaraciones a los capitanes de otras embarcaciones que navegaban en la zona la noche del siniestro.
Por su parte, Catalina Medel, familiar de uno de los pescadores desaparecidos, expresó su frustración: “Consideramos que ha sido un proceso lento. Ahora estamos hasta agosto con reserva en la investigación y esperamos que después de ese plazo se nos entregue un informe claro, y no que simplemente se siga extendiendo el caso”.
Desde la Fiscalía no han emitido declaraciones públicas, pero señalaron que aún quedan diligencias y pericias por realizar en las distintas aristas criminalísticas del caso. Mientras tanto, las familias siguen esperando respuestas que permitan esclarecer lo ocurrido aquella trágica noche.
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